La Hoja de Col

Cuando Dogen (Un importante maestro Zen japonés del siglo XIII, fundador de la línea Soto) viajaba en barco hacia China en busca de una vía espiritual, en el barco conoce a un viejo monje, cocinero en un monasterio que había ido a comprar provisiones.

Hablan. Al cabo de una hora Dogen le pregunta finalmente:

“Porqué vos que sois mayor, que tenéis un rostro tan noble y tan inteligente, una mirada que expresa profundidad, ejercéis la función de cocinero? ¿Por qué no os consagráis al estudio de los sutras, a la práctica del Zazen, en lugar de preocuparos de secar setas o de mondar legumbres?

El viejo Tenzo (cocinero) coge entonces una hora de col, la tiende al joven Dogen y le dice:

“Toma esta hoja , hazla girar entre tus dedos. Podrás construir con ella una espléndida morada de Budha y hacer que esta ínfima mota de polvo proclame su ley”

Y ante la cara estupefacta del joven Dogen, añadió riendo:

“La Vía también es esto: Una hoja de col”