Las dos orillas

En la tradición Budista encontramos con frecuencia la metáfora de las dos orillas.

En una de ellas vivimos aferrados a nuestra identidad personal, nuestro pequeño yo, el programa mental egoico que hemos configurado a través de la vivencia biográfica, en una familia concreta, un entorno físico, emocional, temporal y cultural.

En la otra se encuentra nuestro ser verdadero, la naturaleza profunda atemporal e infinita, que podemos tocar a veces a través de experiencias cumbre, en el silencio de la mente ordinaria, en la consciencia honda de nuestras otras dimensiones.

El Viaje de la vida transcurre entre las dos orillas… hasta que ambas son una sola orilla.

Y la vida ordinaria se convierte en expresión del ser profundo, dejando que nuestro pequeño yo madure y se desarrolle hasta convertirse en espejo de tal profundidad, con compasión, y amorosa entrega maternal a un proceso lleno de misterio, como la propia vida.

Llegar a ser…devenir el ser que Somos, proseguir el camino de la individuación, cómo señalaba Jung… un juego de la Conciencia para experimentar posibilidades únicas, verdaderas, llenas de evolución y autoconsciencia. Hasta poder pronunciar … Yo Soy….

Oriente y Occidente han salvaguardado la exploración de cada una de estas dos orillas, dos linajes humanos que confluyen en nuestro tiempo actual para gestar un nuevo linaje en el que ambas dimensiones se integran y potencian. ¿Hacia dónde nos lleva esta nueva línea evolutiva? ¿Quieres participar en este nuevo Camino?

Elena Villalba