Propuesta

 

Mi experiencia, primero personal y después como terapeuta y facilitador, lo constata. Cuando nos sentimos mal, cuanto nuestros pensamientos más nos mortifican, más nos alejamos de nuestras sensaciones corporales y si estas aparecen, lo hacen en forma de presión, de punzada en el pecho, estómago, hombros, garganta, etc, que necesitamos liberar. Buscamos desesperadamente una droga o una actividad que nos saque de la angustia. Cuantas personas me han llegado en esta tesitura. Y el camino está en escuchar nuestro cuerpo, no huir de él en un viaje hacia ninguna parte. El cuerpo sencillamente nos recuerda donde está nuestra disfunción.

“El cuerpo y el ser son inseparables. Donde el cuerpo no es sentido se disminuye el ser. El problema de falta de identidad, desapego, involucración y desconexión que aparecen tan frecuentemente en nuestra sociedad, llegan en parte no de una crisis filosófica, sino de una desensibilización de nuestros cimientos físicos. Al temer abrir nuestros corazones y sentimientos a las dificultades que nos rodean hemos apagado nuestro contacto y la forma de involucrarnos en el mundo”. Kepner

Nuestra propuesta es buscar la reconexión a las sensaciones corporales. Es el camino más rápido, que no significa que sea el más fácil, para realizar el gozo que, como ser sintiente, somos.

Para ello necesitamos una gran dosis de valentía y audacia.

¿Estás dispuest@? Si es así, posiblemente nos encontremos de una forma u otra.

Feliz día

Gendo