Tras el retiro

Una de mis actividades más apreciadas y que tienen más peso en mi trabajo son los retiros grupales. Entendemos por retiros los momentos en los cuales un grupo de personas salen de su actividad cotidiana y trabajan desde aspectos psico-emocionales, profundizando en el aquí y en el ahora (durante un fin de semana, un puente o hasta diez días, que es lo normal en un Vipassana).

Tienen por tanto una vertiente terapéutica y otra de profundización en un nivel más hondo, lo podríamos llamar Espiritual. En ellos creamos el ambiente apropiado para que aparezcan aspectos olvidados de nosotros mismos y propiciamos nuestra transformación interior.

Nosotros somos nuestro mejor aliado y también nuestro mayor enemigo. Hemos que ser conscientes de esta afirmación, porque así sabremos como enfocarnos y sacar el máximo partido a esta dicotomía. Conocer el punto desde el que partimos es fundamental para nuestro proceso. Sólo conectando con lo que tengo y lo que soy, con presencia, armándome de valor y determinación y con la flexibilidad que me permite la dedicación a lo realmente importante (el amor que soy y el amor a lo que tengo que desarrollar), podemos afrontar los obstáculos que nos impiden ser libres y ser felices. Es la búsqueda de nuestra esencia, de nuestro Ser.

La felicidad es, ni más ni menos, el sentido de nuestra vida. Decidme alguien que no quiera ser feliz. Aunque generalmente no lo consigamos, todo nuestro esfuerzo va en esta en esta dirección. Nuestro trabajo, los vínculos personales, nuestros sueños, nuestro tiempo de ocio, etc., tienen sentido cuando nos hacen más felices. Cuando nos enamoramos, tratamos de mejorar laboralmente, o simplemente nos vamos de compras, la estamos invocando en mayor o menor medida. Aquí aparece nuestro primer error. Hemos pasado a depositar nuestra felicidad en otras personas, en situaciones ajenas, o en las múltiples cosas con las que queremos llenar nuestros vacíos sin darnos cuenta de que nada que provenga del exterior podrá calmar el anhelo interior.

La libertad es la capacidad para actuar de manera imaginativa, espontánea y refrescante. Tras sacar nuestras propias conclusiones, somos flexibles a la diversidad de la vida. Abiertos, sin necesidad de repetir los viejos patrones, nos hacemos responsables, tomamos las riendas de nuestra existencia, aunque el camino no sea fácil.

Entonces hay verdad, hay belleza. La belleza aparece cuando la libertad va acompañada por serenidad. Calmando la mente y contactando con el presente sabemos lo que realmente tenemos que hacer.

Hacemos un retiro para ser un poco más libres y felices, y por tanto, vivir en mayor sintonía con la belleza de la vida. Por esto, mi trabajo llena mi vida de sentido.

Feliz día.

Gendo